(des) organizado

29 oct. 2011

::: Querida mamá (mi mamá, tu abu N) :::

las últimas 2 noches no estuvimos en casa, de ahí que no pudiéramos hablar por skype.
La suerte de tener coche y no perderme (sin saber muy bien como) por la ciudad y dar con el parking gratis detrás de la iglesia con N dirigiéndome a la derecha, stop, qué rápido, bien mamá!.
Jueves fuimos con los amigos al "record bar" (todo un clásico), sentados en la terraza con una N la mar de divertida, Dumbo, patín y 3 capas manga larga, pues yo no tengo frío mamá, pues yo sí, pues yo no, no se hable más ponte el abrigo, no, pues nos vamos, pues me enfado, pues yo también, jajajaja qué loqui mamá!. 
y es que pasear por Jaffa Str, rodearte de amigos y ver tíos guapos es necesario al menos 1 vez a la semana (cuando estes aquí lo comprenderás).
Viernes noche llamé a Amit "necesito un perro y un parque para niños". Tranquilo como es el me dijo "tengo 2 perros y un parque al lado de casa, donde quedamos?" y allá nos fuimos, al encuentro parada estratégica en la YMCA que de ahí yo te guío... Cara de N cual espejismo "mira mamá, perros". Cara de N esto no es posible, debe ser un sueño, al ver tobogán gigante con tunel que chulo mamá!!!!!! 
Y llegamos a hoy sábado, y las tareas del hogar hacen lista de espera, pero esta tarde llevaré a N a la ciudad de Belén con Sandrine y tía Xana, al "Olive Festival" con 2 propósitos bien claros: 1. enamorarme del lugar 2. comprar cerdo.
Quizás ya para terminar adelantar deseo regalo Papa Noël para la que escribe, amante de los cómics no podía ser de otra forma, mira ahí abajo.

Te quiero, por ser quien eres, por todo lo que estas haciendo por nosotras, sigue fuerte y llena de vida, como siempre.
tu hija
L.



Colección: Colección Sillón Orejero
Cartoné
17 x 24 cm
Color. 336 páginas.
26 euros.
ISBN: 978-84-15163-34-3
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Guy Delisle y el conflicto palestino-israelí

Tras un año en Jerusalén acompañando a su pareja, miembro de Médicos Sin Fronteras, Guy Delisle nos ofrece en Crónicas de Jerusalén, una de las novelas gráficas más esperadas del año, su personal visión de uno de los conflictos más enquistados de la actualidad.
Delisle nos muestra su lado hogareño, al tener que hacerse cargo del cuidado de sus hijos mientras su mujer está fuera, pero también, sobre todo, las numerosas peculiaridades, extravagancias y absurdos propios de Jerusalén que el autor va descubriendo en sus vagabundeos: las restricciones a la libertad de desplazamiento, los cacheos e interrogatorios sistemáticos, los enfrentamientos entre las diversas comunidades cristianas que gestionan el Santo Sepulcro... Todo ello aderezado con un estilo sobrio y un agudo sentido del humor.
El autor explica: “Hay cosas que sólo he entendido al estar en Jerusalén. Y cuando descubro algo nuevo tengo la debilidad de creer que es interesante compartirlo. Por ejemplo, me parecía pertinente explicar cómo funcionan las colonias, de qué forma está dividida en dos la ciudad, este tipo de cosas...”.