(des) organizado

14 ago. 2011

::: Parque de Atracciones, Madrid :::









































en nuestro idioma Nikitiense fuimos a la "montaña gigante" en horario inin-terrumpido de 6pm a (casi casi) las 11. eLLa se montó donde quiso montarse (o donde la altura permitió), rodeada como estaba entre iguales. Y saludó (siempre saludó) una vez conquistó las alturas, aferrada al volante antes del despegue, entre los brazos de Caco o de su querida abu, buscando a la que escribe que permanecía embutida en su cámara, inmortalizando una fantástica adreNaliNa muy al estilo N. 
De lo mal que lo pasó al verme boca abajo- vuelta para arriba - gritar (pero mucho, mucho)- confiscar la mirada (lo admito)- en una de las atracciones mientras permanecía con su abu sentada en la sillita, no, prefiero no hablar. 
La angustia que sufrió al entender que su madre hacía cola para volver a pasar por tremendo calvario 
(sí, eso suelen hacen los adultos Nikita, morir en el intento, una y otra vez), mejor que su querida abu un día, a plena calma, le cuente como hizo para que entendiera que aquello era muy divertido y que la llamada de experiencias extremas colapsó el cerebro de su mamá.
Pero debo confesar, que una vez en tierra (con cuerpo y alma aún en las alturas), a la que escribre que soy yo, una pequeña terremoto con N de adreNaliNa la esperaba con mensajes directos al corazón, de esos que llegan y susurran "i love you mamá" mientras 2 brazos de oso, fuertes y pequeños extrangulan hasta recuperar el alma (esa que andaba aún perdida en el cielo de madrid).
Esta mañana, al despertarse, entre los primeros mimos del día me dijo "ayer fuimos a la montaña gigante, pero lloré, gritabas y hacías (aquí Nikita modus mímica replica mis caras y gestos, sin perder detalle) ... te quiero mucho mamá"